Raúl provoca apatía intelectual

Por: Laura De Pablo

José Martí decía en uno de sus más conocidos poemas que sólo tenía dos patrias: Cuba y la noche.
Sus versos reflejaban la realidad de una isla que vivía presa en sí misma y que para muchos exiliados supuso el momento para la reflexión e incluso para la huída.

Pero, ¿qué han significado 50 años de Fidel Castro en el poder?

Para el escritor cubano, Eliseo Alberto, autor de El retablo del Conde Eros, su último libro y de la polémica obra Informe sobre mí mismo, “50 años en el poder quieren decir que cuando los Beatles aún no eran los Beatles, Fidel llevaba ya cuatro años, que cuando se clausuró el Concilio Ecuménico, algo que parece medieval, ya llevaba 11, incluso que cuando el próximo año se cumplan 30 años de la caída del muro de Berlín, Fidel habrá llevado en el poder 50 años”.

Un poder que muchos creyeron se desvanecía cuando hace apenas un mes el líder revolucionario anunciaba su retirada, dejando a su hermano Raúl al mando, quien anunció cambios, como el permiso de entrada de los cubanos a los hoteles de la isla, la compra de celulares y electrodomésticos y hasta la descentralización de tierras para que los campesinos las trabajen.

“Siempre me preguntan si habrá cambio. Por supuesto que habrá cambio. Si tú has vivido 50 años con tu abuelo, en casa de tu abuelo, lo quieres mucho. Pero un día se muere y lo lloras. Pero al tercer día quitas el Sagrado Corazón que está colgado en la sala y pones un cuadro que te gusta a ti… Pues así es Cuba”, comparó Eliseo Alberto de Diego

Para Rafael Rojas, también escritor cubano exiliado y autor del reciente libro Motivos de Anteo, patria y nación en la historia intelectual de Cuba, “primero vendrán medidas para revocar las prohibiciones absurdas, como las de dejarles entrar en los hoteles, comprar celulares, etcétera, pero los cambios estructurales son los que hay que esperar, y puede que veamos incluso algún ajuste de las dos monedas, el peso cubano convertible (CUC) y el peso cubano en sí; además de ajustes en los precios y salarios”, dijo.

Sin embargo, Lichy Alberto aún es pesimista. “Yo soy pesimista y me equivoco siempre, me gusta equivocarme.

Yo creo que Raúl va a cambiar la cama, va a ocupar el cuarto del abuelo, pero no podemos olvidar que Raúl Castro es más fidelista que el propio Fidel Castro.

Manuel Pereira es otro de los intelectuales cubanos que se exilió de Cuba, y hoy ejerce como profesor en la Universidad Iberoamericana, sin dejar de lado una de sus grandes vocaciones, la literatura. Entre sus obras más importantes: Mataperros e Insoloación.

“Fidel aún no se ha muerto y Raúl ha dicho que (él) le va a consultar todas las cosas importantes, y en Cuba la pasta de dientes es importante, porque resulta un problema estratégico.”

Los cubanos que están fuera de la isla son escépticos a estos cambios. Eduardo Matías, presidente de la Asociación Cívica Cubano-Mexicana y la conocida Casa del Balsero, asegura que todo es una farsa.

“Es una farsa electoral donde el rey le cede el trono al príncipe y le deja en herencia una isla con 11 millones de súbditos”, destacó.

Aníbal Pendas, creador del sitio http://www.cubalsero.org.mx, destacó que estas medidas son una forma de seguir teniendo controlados a los cubanos. “Si uno va a un hotel, rentas la noche en pesos convertibles.

“Lo que va a hacer el gobierno es como hizo años atrás con el llamado Plan Maceta, investigar de dónde saca la gente el poder adquisitivo cuando que no se gana para eso.”

Rafael Rojas recordó su estancia en la isla. “El momento que me tocó vivir en Cuba es muy singular: coincidió con la caída del muro de Berlín, la transición a la democracia y la desintegración de la URSS.

“En ese momento nos creamos expectativas similares a lo que estaba ocurriendo en Europa del Este esperando que eso pasara en Cuba, pero los cambios no llegaron. De hecho, lo que hicieron fue blindarlo más”, explica el escritor.

De ese modo Rafa Rojas tomó la decisión de dejar la isla cuando tuvo en sus manos una beca para hacer el doctorado en el Colegio de México. Cuando terminó, ya no regresó.

Historias que los unen
“A mí me gusta decir que yo no me fui, sino que me fui quedando en Europa porque observé que no había cambios.

“Al contrario, Fidel cerraba más y más y empecé a ver (que) la prostitución crecía como nunca antes en la época de Batista”, recordó Manuel Pereira.

Pocas son las expectativas que generan estos cambios entre la intelectualidad cubana que reside en nuestro país.
“Cuba es una isla pobre, llena de negros y con un calor del carajo. Todo eso es como decir que Cuba no importa. Si Cuba fuera Irán, y tuviera poderío petrolero, se fijarían más en ella, pero Cuba no le importa a nadie, y lo sé por experiencia, porque cada día me importa menos a mí, señaló Lichy Alberto
Pereira resumió lo que en definitiva siente al hablar de Cuba. “Como decía José Martí: sin Patria, pero sin amo. Yo me quedé sin patria, pero no tengo amo”.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s