Analizarán Cuba y México solución a tema migratorio

Por: Notimex

Consideran ambos gobiernos que es inconveniente el continuo flujo de indocumentados hacia Estados Unidos por lo que tratarán de solventar el problema

Cuba y México realizarán esta semana en esta capital una ronda de conversaciones sobre el tema migratorio, después que ambos gobiernos considerarán inconveniente el continuo flujo de indocumentados hacia el vecino país.

Cuando solo faltan menos de 48 horas para las pláticas, el miércoles y jueves próximos, en esta capital se carece de detalles sobre la agenda de la reunión ni quienes encabezarán las respectivas delegaciones que sesionarán a puerta cerrada.

La mayoría de los cubanos que emigran, en embarcaciones rudimentarias o apoyados por traficantes de personas, tienen como meta final Estados Unidos, donde al arribar a ese territorio pueden acogerse a la estadounidense Ley de Ajuste cubano de 1966.

El creciente arribo de cubanos a México se ha convertido de uno de los temas que desean analizar ambos gobiernos como parte de la recomposición de sus relaciones bilaterales, que atravesaron un tenso periodo bajo el gobierno anterior al del presidente Felipe Calderón.

La retórica oficial a ambos lados del Golfo de México habla de la necesidad de lograr una emigración “legal, segura y ordenada”, pero ninguna de las partes ha adelantado detalles de cómo podrán lograr frenar el deseo de muchos isleños de abandonar el país.

La primera fase de las negociaciones se celebró en la ciudad de México y desde esa fecha ambos gobiernos avanzaron en criterios en el sentido de considerar inconveniente esa emigración, en especial lo que consideraron “peligroso” tráfico de personas.

A finales de abril pasado, delegados de ambos países dieron los primeros pasos para formalizar una relación migratoria bilateral durante la sesión de la Cuarta Reunión del Grupo de Trabajo sobre Asuntos Migratorios y Consulares México-Cuba.

La segunda ronda antecederá en dos meses al proyectado viaje del canciller cubano, Felipe Pérez Roque, a México donde será portador de una invitación del presidente Raúl Castro para que su homólogo mexicano Felipe Calderón visite la isla en fecha aún sin especificar.

El gobierno de México parece haber colocado entre las prioridades de su agenda el acuerdo migratorio con Cuba alegando que es necesario “contar con un esquema integral de cooperación en la materia”.

La secretaria mexicana de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, ha asegurado que México trabaja “muy de cerca” con las autoridades cubanas para controlar el tráfico de personas, que alertó, se ha incrementado en los últimos años.

Dijo que serán los especialistas quienes propongan cual será el mejor instrumento para solucionar este problema pero sostuvo que “estamos decididos a trabajar de manera conjunta con el gobierno de Cuba y nosotros para poder superarlo”.

Espinosa realizó en marzo pasado una visita oficial de dos días a Cuba con el objetivo de reactivar las relaciones bilaterales y se reunió con Pérez Roque en el marco de la III Reunión del Mecanismo de Información y Consultas Políticas entre ambos países.

Por su parte, el embajador de Cuba en México, Manuel Aguilera de la Paz, dijo que “el número creciente de cubanos ilegales detenidos en territorio mexicano evidencia la necesidad de un acuerdo migratorio”.

De acuerdo con su gobierno, la migración ilegal de cubanos está alentada por “las mafias de Miami” (cubanos anticastristas) que cobran entre 12 mil y 15 mil dólares por sacar a sus familiares de la isla y llevarlos a territorio estadounidense.

Fuentes mexicanas sostienen que, según datos oficiales, en los primeros cuatro meses de 2008 fueron recluidos en esos centros 994 cubanos que ingresaron a México de forma ilegal.

El tema migratorio entre México y Cuba resurgió después que el 11 de junio un grupo armado interceptó un autobús del Instituto Nacional de Migración en el sureño estado mexicano de Chiapas, para rescatar a 33 cubanos ilegales que eran trasladados de Cancún, Quintana Roo, a la estación migratoria de Tapachula.

Despenaliza México la migración ilegal

Hasta ahora, el migrante que reingresara al país luego de ser expulsado podía ser sancionado hasta con 10 años de cárcel

MÉXICO.- Tras casi tres meses de que el Congreso de la Unión aprobara la despenalización de la migración indocumentada en el país, el Presidente Felipe Calderón publicó ésta y otras reformas a la Ley General de Población (LGP) en el Diario Oficial de la Federación.

Con la publicación de este decreto, a partir de hoy ningún migrante podrá ser sancionado penalmente por entrar sin documentos al territorio nacional, reingresar a territorio nacional después de haber sido expulsado o por cometer otro tipo de faltas a la LGP.

Sin embargo, los extranjeros serán sancionados por cometer una falta administrativa, por lo que al ingresar sin la documentación correspondiente a territorio mexicano pagarán una multa de entre 20 y 100 días de salario mínimo general vigente en el Distrito Federal.

El decreto deroga seis artículos de la ley, entre ellos el 123, que establecía una pena de hasta 2 años de prisión al extranjero que se internara ilegalmente al país, y el 122, que imponía una pena de hasta 5 años de cárcel al extranjero que fingiera sobre su calidad migratoria.

Hasta ahora, el migrante que reingresara al país luego de ser expulsado podía ser sancionado hasta con 10 años de cárcel, ahora pagará una multa.

También pagarán multa aquellos migrantes que habiendo sido expulsados, se internen al territorio nacional u oculten su condición de expulsados para obtener un nuevo permiso de internación.

Igualmente se sancionará a los extranjeros que habiendo obtenido legalmente autorización para internarse al país, por incumplimiento o violación de disposiciones administrativas o legales, se encuentren ilegalmente en el mismo; los que realicen actividades para las que no estén autorizados o los que dolosamente se ostenten como poseedores de una calidad migratoria distinta.

Buscan frenar a balseros

Por: Notimex

Autoridades de la isla y mexicanas inician conversaciones

LA HABANA.— Cuba y México realizarán esta semana una ronda de conversaciones sobre el tema migratorio, después de que ambos gobiernos consideraran inconveniente el continuo flujo de indocumentados hacia México.

Cuando sólo faltaban menos de 48 horas para las pláticas, el miércoles y jueves próximos, en esta capital se carece de detalles sobre la agenda de la reunión ni quiénes encabezarán las respectivas delegaciones que sesionarán a puerta cerrada.

La retórica oficial a ambos lados del golfo de México habla de la necesidad de lograr una emigración “legal, segura y ordenada”, pero ninguna de las partes ha adelantado detalles de cómo podrán lograr frenar el deseo de muchos isleños de abandonar el país.

Burla 90% de balseros a INM

Por: Juan Balboa

De cada 10 cubanos que ingresan de manera indocumentada al país, nueve burlan a las autoridades mexicanas y logran llegar a la frontera estadounidense, de acuerdo con estimaciones basadas en cifras oficiales

CANCÚN, QR.— De cada 10 cubanos que ingresan de manera indocumentada al país, nueve burlan a las autoridades mexicanas y logran llegar a la frontera estadounidense, de acuerdo con estimaciones basadas en cifras oficiales.

Datos del Departamento de Seguridad Interior de Estados Unidos señalan que de octubre de 2007 a mayo de 2008 más de 9 mil cubanos ingresaron al país vecino a través de la frontera mexicana.

En contraste, según cifras del Instituto Nacional de Migración unos mil cubanos indocumentados fueron detenidos en México, la mayoría en las costas de Quintana Roo, estado que se ha convertido en el territorio preferido por la migración isleña y los traficantes de indocumentados radicados en Miami.

Al pisar Estados Unidos, los cubanos pueden permanecer en ese país y trabajar, y después de un año tienen la oportunidad de convertirse en residentes.

La política migratoria

Por: Federico Campbell Peña

Durante décadas, la Ley General de Población castigó, incluso, con años de cárcel, a los migrantes indocumentados en México.

En septiembre de 2007 la Cámara de Diputados despenalizó a los trabajadores sin papeles y en abril pasado, el Senado hizo lo propio. Los cerca de 300 mil migrantes irregulares, en su gran mayoría centroamericanos, que ingresan por la frontera sur rumbo a Estados Unidos cada año, ya no corren el riesgo de ser multados o sentenciados a prisión.

“Cuando llegan a territorio mexicano, si llegan vía terrestre, se les otorga un permiso, un documento de abandono de país posterior a un pago, un pago que ellos tienen que hacer para que puedan salir por cualquiera de las fronteras”, comentó Fermina Rodríguez, del Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdoba.

Sin embargo, organizaciones no gubernamentales aseguran que los indocumentados en nuestro país siguen siendo víctimas de abusos y excesos, sobre todo en las estaciones migratorias.

“Muchas veces los han dejado hasta sin zapatos, les quitan hasta los zapatos y les ponían hasta clavos para que caminaran y les quitaban el dinero y eso de quitarles el dinero lo he visto con mis propios ojos”, dijo Magdalena Martínez, salvadoreña radicada en México.

“Realmente te tratan como si fueras un criminal. Yo he acompañado a la gente de ahí y los tienen encerrados porque es una cárcel”, expresó Itza Laguna, nicaragüense radicada en México.

La nueva política migratoria nacional fue definida dentro del esquema de seguridad de América del Norte, que incluye a la Iniciativa Mérida, y en el que México se ha convertido en un filtro para evitar una mayor migración a Estados Unidos.

La magnitud de la problemática migratoria quedó al descubierto cuando un comando armado “secuestró” a 37 migrantes indocumentados, casi todos cubanos, durante su paso por Ocosingo, Chiapas, cuando eran llevados a la estación migratoria de Tapachula, en junio pasado.

El gobierno federal respondió reforzando los controles dentro del Instituto Nacional de Migración (INM) para evitar que los traficantes de personas sobornen a funcionarios de esa dependencia.

“Habremos de seguir colaborando estrechamente con la Procuraduría General de la República, así como con autoridades estatales y municipales para que situaciones como la acontecida hace unos días con un grupo de 37 migrantes no queden impunes”, manifestó Juan Camilo Mouriño, secretario de Gobernación.

El hecho de que varios de los migrantes cubanos aparecieron días después en Estados Unidos, evidenció la capacidad de las redes de tráfico de personas en territorio nacional. Asociaciones civiles señalan, incluso, la complicidad del gobierno cubano, acusación que rechazan las autoridades de la isla.

“Cuba está participando en el tráfico de indocumentados. Para evitar los traficantes que sus lanchas sean tiroteadas, el gobierno cubano está cobrando 5 mil dólares por cada cubano que sale de esta forma. Son testimonios de muchos familiares y de personas que han pasado por aquí por México, que han logrado escapar de los mismos polleros”, indicó Eduardo Matías López, de la Asociación Cívica Cubano Mexicana.

“La causa del problema no está en México, ni en Cuba, está en la Ley del Ajuste Cubano de Estados Unidos que incita a la migración ilegal, que permite a los cubanos ingresar indocumentados a Estados Unidos y el territorio de México se está convirtiendo cada vez más en un puente para que los cubanos que quieren llegar a Estados Unidos lo hagan por la frontera norte”, opinó Manuel Aguilera, embajador de Cuba en México.

Ante esta polémica, el gobierno mexicano intensificó las negociaciones con las autoridades de Cuba para que en septiembre próximo se firme un acuerdo migratorio con la isla cuando su canciller Felipe Pérez roque visite México.

Sin embargo, el tema de fondo sigue siendo la depuración del Instituto Nacional de Migración para garantizar los derechos de los migrantes indocumentados y combatir las redes de tráfico de personas.

¿Qué ha hecho Fidel por Cuba?. Un debate entre Carlos Alberto Montaner e Ignacio Ramonet

portada

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Casi cincuenta años después de que una pequeña nación isleña emprendiera uno de los experimentos sociales más radicales de la historia, ha llegado el momento de medir los resultados. ¿La salida de Castro ofrece a los cubanos la ansiada oportunidad de obtener libertad y prosperidad, o sólo señala el fin de una era en la que Cuba ha conocido un éxito sin precedentes? Uno de los más acerbos críticos de Castro discute la cuestión con uno de sus principales defensores.

El comunismo ha defraudado a Cuba
Carlos Alberto Montaner

Tras casi cincuenta años de sufrimiento bajo el régimen de Fidel Castro, los cubanos pueden prepararse ya de forma realista para la vida después del comandante. En el momento de escribir esto, el octogenario Castro está muy enfermo, tal vez completamente incapacitado. Cuando muera, ¿sobrevivirá el régimen comunista que creó en 1959? ¿O se convertirá el país en una democracia pluralista, con un sistema económico de mercado y la existencia de propiedad privada, como ocurrió con casi todas las dictaduras del Este de Europa tras la caída de la Unión Soviética?
Yo preveo esto último. En América, a principios del siglo XXI , una dictadura en la que no se respetan los derechos humanos, que cuenta con más de trescientos presos políticos -entre ellos, 48 jóvenes por recoger firmas para un referéndum, 23 periodistas por escribir artículos contra el régimen y 18 bibliotecarios por prestar libros prohibidos- no puede sostenerse. La muerte de Fidel Castro será el punto de partida de una serie de cambios políticos y económicos parecidos a los que se produjeron en Europa. Los motivos son éstos:
En primer lugar, el liderazgo de Castro no es intransferible. Es un hombre fuerte que ha ejercido personalmente el poder durante casi medio siglo. Aunque su ideología es el comunismo, pertenece a la misma especie antropológica que Francisco Franco en España o Rafael Trujillo en República Dominicana. Y ese tipo de autoridad, basado en una combinación de miedo y respeto, no puede traspasarse. Es verdad que ha escogido a su hermano Raúl como sucesor. Pero Raúl tiene 75 años, por lo que su edad también es una desventaja, como lo son su alcoholismo y su falta de carisma. Lo más probable es que se limite a desempeñar un papel de transición entre la dictadura comunista y la llegada de la democracia.
Segundo, el pueblo cubano sabe que el sistema creado por Castro ha fracasado. Se enfrenta cada día a la realidad de que el comunismo ha agravado todos los problemas materiales fundamentales de Cuba hasta el punto de la desesperación. Las carencias en alimentación, vivienda, agua potable, transporte, electricidad, comunicaciones y ropa no pueden compensarse con unos sistemas de educación y de salud muy amplios, pero muy deficientes. Paradójicamente, incluso los propios logros del régimen le incriminan. El hecho de que la isla cuente con una población de un nivel educativo razonable alimenta el deseo de cambio de la sociedad y su insatisfacción con un sistema empeñado en que la inmensa mayoría de los cubanos tenga una vida miserable. Nadie está más ansioso por abandonar el colectivismo igualitario que las legiones de ingenieros, médicos, técnicos y profesores obligados a vivir sin la menor esperanza de mejorar. Esos cubanos educados y frustrados son quienes tratarán de presionar para que se produzcan reformas, dentro de las instituciones comunistas o incluso fuera de ellas.
En tercer lugar, llegará un momento en el que Cuba tendrá que enfrentarse a la historia. El país no puede seguir siendo una dictadura comunista, colectivista y anacrónica en un mundo en el que el marxismo ha quedado totalmente desacreditado. Cuba pertenece a la civilización occidental. Forma parte de Latinoamérica, y no tiene sentido que su Gobierno siga manteniendo al país aislado de su entorno, sus raíces y su evolución natural. Al fin y al cabo, las dictaduras de América Latina, tanto las de izquierdas (Velasco Alvarado en Perú) como las de derechas (Augusto Pinochet y los regímenes militares de Argentina, Brasil y Uruguay), han sido sustituidas por gobiernos legitimados en las urnas.
Por último, los reformistas saben que el cambio no sólo es posible, sino deseable. Los dirigentes cubanos, sobre todo los que son más jóvenes que la generación de Fidel y su hermano Raúl, se dan cuenta de que no son héroes de una novela romántica, sino promotores de un sistema absurdo del que todo el que puede se escapa. Y al mismo tiempo saben, porque lo han visto en Europa del Este, que hay vida después del comunismo. Tienen todos los incentivos morales y materiales para contribuir al cambio. Yo predigo un cambio pacífico basado en un acuerdo entre los reformistas del régimen y los demócratas de la oposición, dentro y fuera de la isla.

El futuro de Cuba está aquí
Ignacio Ramonet

Quienes afirman que, después de Fidel, Cuba seguirá los pasos de Europa del Este, se niegan obstinadamente a ver lo que tienen ante sus ojos. El presidente Fidel Castro no está ejerciendo su cargo desde el pasado mes de julio; es decir, hace ya más de seis meses que existe el después de Fidel . Y, sin embargo, no ha ocurrido nada. El régimen no ha caído ni han estallado las tan anunciadas protestas públicas. El sistema ha demostrado que puede funcionar con normalidad en estas condiciones, y las instituciones legales están aguantando el impacto de la retirada de Castro. La situación actual, surgida por el empeoramiento gradual de su salud, ha servido de ensayo general para el día en el que ya no esté vivo. Y, por ahora, el ensayo está saliendo bien y confirma que los comentaristas como usted, que comparan Cuba con Hungría, se equivocan.
A diferencia de Hungría, las grandes reformas cubanas no son producto de ideas ajenas impulsadas por tropas extranjeras llegadas en vehículos blindados soviéticos. Nacieron de un movimiento popular en el que se unieron las esperanzas de campesinos, obreros e incluso profesionales de la pequeña burguesía urbana. Es, además, un movimiento que aprovechó el deseo de auténtica independencia nacional (frustrada por la intervención de Estados Unidos en 1898 ) y el deseo de poner fin a una discriminación racial humillante. Y sigue contando con el apoyo de la mayoría de sus ciudadanos. La muerte de Castro no va a desmantelar un movimiento que ha tardado cientos de años en construirse. Repudiar esta característica nacional es ignorar varias dimensiones esenciales del régimen. Y es no comprender por qué, 15 años después de la desaparición de la Unión Soviética, el sistema cubano sigue en pie.
Desde luego, en los años posteriores a Castro, La Habana sufrirá la influencia de los acontecimientos exteriores. El coloso del Norte se encargará de ello. No hay más que ver la sugerencia del Gobierno de Bush de nombrar a alguien que dirija “la transición en Cuba”, como si el país fuera un protectorado colonial. La idea ha escandalizado incluso a algunos miembros de la oposición. Es evidente que Estados Unidos está decidido a mantener una relación equivocada con la isla. Sigue fomentando un embargo que, aparte de hacer sufrir a los cubanos, sólo ha servido que para dar más legitimidad ante los ojos del mundo al régimen que pretende derrotar. La posición de Washington es tan irracional que la propia Administración Bush reconoce que el embargo no se interrumpirá hasta que Fidel y Raúl dejen el poder. Es decir, es un embargo que, más que con un régimen político concreto, tiene que ver con dos personajes determinados. Da una idea del grado de neurosis que dicta la política de Estados Unidos respecto a Cuba.

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LO DIFICIL DE SER CUBANO

Por Esteban Fernandez

Ser cubano DE VERDAD no es un “jamón”. Ser cubano no es tan fácil como muchos creen. En primer lugar, a los cubanos (aunque algunos lo nieguen) nos interesa y nos preocupa enormemente el “qué dirán”. Sobre todo “el qué dirán los demás cubanos”.

En segundo lugar, los cubanos DECENTES, dentro de nuestra comunidad, mantenemos un código moral estricto. Y encima de eso, tenemos restricciones que nuestro anticastrismo y patriotismo nos impone. Es decir, hay que ser decentes y hay que defecarse en Castro y su opresivo régimen.

En otras palabras, si un boliviano se deja crecer la barba eso al resto de los bolivianos “ni le va ni le viene”. Si un cubano deja de afeitarse enseguidita los demás cubanos comenzamos a decirle: “¿Qué te pasa, chico, estás imitando a Fidel Castro o qué?”.

Todas las mujeres del Universo se pueden poner una saya negra y una blusa roja. Si una cubana se atreve a salir a la calle con esa indumentaria los cubanos le decimos: “Chica ¿de qué estas disfrazada de miliciana?”.

Usted trabaja en una empresa junto a 55 jóvenes americanos, y si les dice que usted “jamás se ha fumado una marihuana” lo miran sorprendidos, se quedan fríos, y se creen que usted viene de otro planeta. Si les dice que “sí la fuma” no le hacen caso a eso, para muchos de ellos eso es algo completamente lógico. Pero si usted dentro de la comunidad cubana dice que “usted es un marihuanero” tiene que irse a vivir a la comunidad congoleña.

Hasta las palabras que usted use para saludar a otro compatriota tienen que ser cuidadosamente estudiadas. Por ejemplo, “mi socio y mi hermano” están bien, pero si repite dos o tres veces “compañero o camarada” usted está insultando a sus compatriotas.

Usted puede decir que es “budista” o “mahometano”, pero si dice dentro de nuestra comunidad que usted es “izquierdista” se está buscando la rifa de el elefante.

Hay un montón de cosas que la humanidad está aceptando y permitiendo como cotidianas y normales, como tarros, homosexualidad, masoquismo, y algún cubano, si le da la gana ( en  privado ) pudiera practicarlas PERO DEBE HACER ALARDE DE ESO en el Planeta Marte ¡no dentro de nuestra comunidad!.

Un viejo cubano con una camisa de colorines y un arete en una oreja “no cabe dentro de nuestra comunidad”. El código de ética cubana no permite ponerse un pantaloncito y una camisita para ir a una boda, ni a una fiesta, ni a un baile ¡hay que ponerse un traje!. Si una cubana quiere andar sin
ajustadores tiene que ponérselos cuando anda dentro de nuestra comunidad y, si quiere, quitárselos cuando sale de ella.

La cubanidad no permite modas estrafalarias, ni una argolla en la nariz, somos alérgicos a los tatuajes, a las aberraciones sexuales, y al color rojo. Somos moralistas, estrictos, chapados a la antigua, patriotas, beatos, conservadores, implacables y burlones ante el ridículo, intolerables con
el fallo. Y discriminamos al pesado, al indecente y al pujón.

Cada cubano individualmente puede recorrer el mundo entero cometiendo un pecado y nadie le dice nada, pero ese pecado debe ser celosamente escondido dentro de su comunidad o ¡lo excomulgamos!.

Para vivir entre nosotros usted no puede hacer ostentación de riqueza, ni llorar miseria, ni llamarle al H.P. “Presidente”, ni ponerse a defender el lesbianismo, ni andar con los zapatos empercudidos, ni hacer demasiada obvia la imbecilidad, ni creer que hay una playa más linda que Varadero.

Para ser un miembro aceptado de la comunidad cubana usted tiene que callar a todo el mundo a su alrededor cuando el noticiero mencione la palabra “Cuba”. No, no es fácil ser cubano. Pero hasta ahora hay una sola cosa en el mundo mejor que ser cubano: ser de Güines.

Videos en la red

Reprimen a disidente en Santa Clara

Por: Yesmy Elena Mena Zurbano

Santa Clara, Cuba – www.PayoLibre.com – El disidente Guillermo del Sol Pérez, fue reprimido por un oficial de la Seguridad del Estado el pasado 2 de julio, en su vivienda de Santa Clara, para que desistiera de sus actividades contestatarias.

Del Sol Pérez, vice delegado nacional del Movimiento Democrático Cristiano de Cuba, dijo que alrededor de las 7:00 p.m. el capitán de la policía política Hanoi Rodríguez, se presentó en su vivienda ubicada en calle 3ra y circunvalación, del reparto Brisas del Oeste, en la municipalidad de Santa Clara, y trató de convencerlo para que renunciara a su activismo opositor.

Señaló Guillermo, que el oficial le ofreció un puesto laboral y sugirió que asistiera a la iglesia, donde meses atrás fue expulsado por pedir oraciones en favor de los presos políticos.

El oficial de la policía política le dijo a Guillermo Pérez del Sol, que de continuar su participación en las actividades opositoras, con contrarrevolucionarios, sería juzgado por los tribunales.

Detienen a periodista independiente

Por: Yesmy Elena Mena Zurbano

Santa Clara, Cuba – www.PayoLibre.com – El periodista independiente Yoel Espinosa Medrano fue detenido por un oficial de la Seguridad del Estado, el pasado 2 de julio en Santa Clara, para impedir que viajara hacia Ciudad de La Habana.

“Yo llegue a la terminal interprovincial, cerca de las 11:00 p.m. y antes de entrar fui abordado por el capitán de la policía política Manuel Rodríguez, quien acompañado por dos uniformados de la Policía Nacional Revolucionaria, pidieron mi identificación y me condujeron hasta el auto patrullero #268”, expresó Espinosa Medrano, Redactor jefe de Cubanacán Press.

El oficial le dijo a Yoel, que él pretendía viajar a La Habana, para participar en una actividad de contrarrevolucionarios y no se le permitiría.

Los policías revisaron sus pertenencias y encontraron una invitación para celebrar el 4 de Julio en la capital. Acto seguido introdujeron al disidente en la patrulla.

Dentro del vehículo Rodríguez le expresó al periodista, que no intentara viajar porque lo iban a detener otra vez y lo encerrarían en un calabozo.

Espinosa Medrano fue liberado cerca de su vivienda, en el reparto Brisas de Oeste, sin entregarle la carta de invitación ni el carné de identidad.